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Yemen en las garras del olvido

12/09/2017

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EL PETRÓLEO DE IRÁN EN LA RUTA DE LA SEDA

 

En tiempos de distensión comercial entre EEUU y China, se van conformando otras alianzas a partir de la incertidumbre que genera la desaceleración del crecimiento económico a nivel global pronosticado para el año 2020. Desde la geopolítica es importante observar el comportamiento adverso que viene gestionando los EEUU por diversas razones en cuanto a las relaciones internacionales con otros estados en torno a la principal obsesión del presidente D. Trump con respecto a la República Islámica de Irán.

 

Repasando algunos antecedentes, el desbaratado Plan de Acción Integral Conjunto PAIC “el Pacto Nuclear” acordado en julio de 2015 entre Irán, los EEUU, Federación Rusa, China, Reino Unido, Francia, Alemania y el Grupo E3/Unión Europea + 3 alcanzado por el G5 + 1 ha sido el más significativo ya que el retiro prematuro de los EEUU y el anuncio iraní de renunciar a obligaciones manifestadas en el acuerdo alteraron directamente la relación con algunos estados, especialmente con aquellos que conforman la Unión Europea y comercializan con el estado persa.

 

La férrea voluntad de aislar económicamente a Irán y la política aislacionista de los EEUU no se focaliza exclusivamente en Teherán sino en todo aquel que se atreva a desacatar las órdenes de la Casa Blanca imponiendo sanciones  si persisten en mantener relaciones comerciales con Irán.

 

Habida cuenta que Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania han multiplicado esfuerzos con el propósito de salvar el acuerdo y garantizar el abastecimiento de petróleo iraní, la administración de D. Trump arremete torpedeando la economía iraní, sin embargo, el régimen del ayatolá inmerso en movilizaciones sociales, se acerca cada vez más a Beijing con el claro propósito de formar parte del gran plan estratégico de China, la Nueva Ruta de la Seda.

 

Piezas claves para Irán: Gas y Petróleo

 

El presidente iraní Hasan Rohaní como también el ministro de Petróleo Bijan Namdar Zangeneh, se esfuerzan para lograr en forma conjunta acuerdos comerciales con grandes compañías petroleras y gasíferas. Las piezas claves de las riquezas en hidrocarburo son: El yacimiento de petróleo  de Azadegan que se encuentra en la provincia de Khuzestan al suroeste de Irán como también el yacimiento de gas Kish –ubicado en la isla iraní de Kish en el Golfo Pérsico- el más grande después del South Pars-North Dome ubicado en el mismo Golfo compartido entre Irán y Catar.

 

Ambos yacimientos constituyen el pasaporte para salir de la crisis social y económica en la cual se encuentra inmersa. Irán es el cuarto productor de petróleo y el segundo de gas en el mundo, considerando el potencial energético que representa el país persa, las presiones de los EEUU no sólo interfieren en la comercialización sino también en la producción por la imposibilidad de generar inversiones y desarrollar tecnología.

 

 Ubicación: Azadegan Oil Field

 

La localización geográfica de Irán permite ser una importante ruta de tránsito para los  hidrocarburos que se transportan desde el Mar Caspio y Asia Central hacia el Golfo Pérsico y la región de  Oriente Próximo. La mayoría de los yacimientos de gas natural y petróleo se encuentran en el Sur de Irán aunque los mayor demanda proviene del Norte del país, esto significa en términos logísticos mayor facilidad para transportar el crudo desde el Mar Caspio y refinarlo en las ciudades de Teherán y Tabriz –provincia de Azerbaiyán oriental- escenario geográfico que facilita la comercialización con los países europeos.

 

Desde el conflicto con los EEUU, Irán ha generado diferentes acuerdos de los cuáles algunos han fracasado debido a la presión norteamericana. Un repaso cronológico en pactos malogrados con respecto al gas iraní nos retrotrae al año 2017 cuando la Compañía Nacional de Petróleo Iraní (NIOC) y el consorcio de la empresa energética francesa Total, la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC, por sus siglas en inglés) y la empresa de petróleo y gas iraní Petropars, subsidiaria de NIOC, firmaron un contrato para desarrollar la undécima fase del yacimiento South Pars.   Sin embargo, la empresa francesa Total anunciaría la desvinculación del proyecto con Irán como consecuencia de las presiones ejercida por el gobierno norteamericano, el efecto colateral es que Irán debió cumplir de manera solitaria los compromisos adoptados antes de finalizar el año 2018. En este contexto y por presión de Washington, Beijing también se retiró del acuerdo gasífero con Teherán en octubre del 2019 de manera sigilosa y sin anuncios rimbombantes.

Ubicación: Pars Oil Gas Company

 

A todo o nada, el ministerio de Petróleo iraní firma en el mes de septiembre del presente año un compromiso  de perforación de ocho pozos productivos para el desarrollo del yacimiento de gas natural Bilal entre POGC –PARS OIL GAS COMPANY-; la empresa petrolífera doméstica Petropars y The National Iranian Oil Company, a cambio de USD 440 millones financiados por el Fondo Nacional de Desarrollo –NDF- de Irán, al cual EEUU había sancionado conjuntamente con el Banco Central iraní por considerarlos centros de financiamiento a grupos terroristas como la Hezbollah y fuerzas Quds del régimen. El objetivo de Teherán es no ceder a las presiones internacionales y demostrar que una parte importante del presupuesto nacional está concentrado en la perforación de pozos que amplíe la capacidad productiva otorgando vital importancia no sólo a sus reservas naturales sino también a los compromisos futuros que surgirán a partir de su liderazgo geoestratégico en el Golfo Pérsico.

 

China tras acuerdos con Irán por Azadegan, West Karoun y Yadavaran.

 

El yacimiento de petróleo de Azadegan atravesó por los mismos andariveles que la gasífera. La empresa japonesa Inpex Company en el año 2006 tuvo que reducir al 10%  las acciones que poseía en el proyecto de desarrollo del petróleo iraní  –en el 2004 poseía el 75%- pese a todos los esfuerzos, Japón abandonó el acuerdo en el año 2010 por influencia directa en la relación con los EEUU. Las posibilidades de supervivencia de Irán no son las mejores sin embargo sigue apostando al yacimiento Azadegan por tratarse de la tercera reserva más importante del mundo después de la de Ghawar –Arabia Saudita- y Burgan –Kuwait-. Las ventajas que Irán ofrece al mercado chino son insuperables y se presume  que no sólo hubo conversaciones con Beijing sino también con Moscú.

 

Para Xi – Jingping “One Belt, One Road” depende en cierta medida del abastecimiento de petróleo de Irán y aquí no sólo cuentan los intereses económicos sino también los términos geopolíticos. Para los EEUU sería un gran riesgo que su principal rival comercial controle a través de Irán la medialuna chiita –Irak, Siria, Jordania, Líbano y Yemen- de hecho los graves problemas que Beijing tiene con la comunidad musulmana Uigur también depende de la relación el estado iraní. Los pasos siguientes para consolidar el acuerdo comercial con China tienen que ver con la política interna iraní: resolver el conflicto social, convencer a los parlamentarios y a la Guardia Revolucionarias de las bondades del pacto sino-iraní.

Mapa: One Road, One Belt en Oriente Medio

 

Si en los próximos meses se aclara el panorama social y político en Irán, la combinación de la producción del South Azadegan con el North Azadegan producirá la recuperación de pozos petrolíferos en campos como los de West Karoun y Yadavaran. A tal efecto ambos estados han generado nuevos mecanismos bancarios para facilitar la relación bilateral en términos comerciales, la confidencialidad de los detalles es factor clave para mantenerse fuera del alcance de las sanciones estadounidense según el embajador de China en Irán, Chang Hua. La ambiciosa red china de infraestructuras “yi dai yi lu” –en mandarín- pretende abrir un importante corredor económico entre China e Irán,  ciertos gestos en la región como el establecimiento de la primera base militar en el cuerno de África en Dyibuoti, en plena ruta del petróleo genera suspicacia proponiendo nuevos escenarios comerciales aunque también el despertar de un nuevo bloque mundial en torno al recurso petrolífero como nueva moneda de cambio.